“Borges construye su libro mediante el amontonamiento de historias dispares y vagamente relacionadas, nos lo propone como una “historia universal” y copia, en la estructuración global de su enunciado, la estructuración de cada relato del libro, así como lo dicho en cada relato. La “historia” representada en cada relato es exemplum de la estructura de su discurso. Para decirlo de una vez, como los relatos de su Historia universal de la infamia tratan sobre retórica, citando “historias ajenas” casi como camuflaje… “

Bodegón con Teclado

por Lilliana Ramos Collado


“… y los sueños, sueños son.”
—Pedro Calderón de la Barca, La vida es sueño

La historia de la literatura pudiera verse como la problemática hilación de texto y contratexto, escamoteo y substitución. Es generosa en secuelas falsas o disimuladas, en proyectos ajenos o compartidos, completados en la oscuridad del tintero, aprovechando malignamente el autor la ingenuidad y desmemoria del lector; o, si de un Funes-lector se trata, aprovechando el autor para insertarse en el insistente caudal (relicto) de la literatura. No hablo aquí de una historia de la literatura cronológica y facilonga, delicia de estudiosos aplicados, sino de la que se construye a base de las reverberaciones de los textos, del juego de luces y sombras mediante el cual el escritor saquea la literatura que le antecede, sin respetar genealogías, preeminencias o tradiciones. Cada autor tendrá, pues, su particular historia contestataria, independiente de las escuelas…

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