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arte puertorriqueño contemporáneo, arte y representación, Lilliana Ramos Collado, marcel proust, Marta Traba, Myrna Báez, naturaleza y artificio, paisaje, pintura puertorriqueña, teoría de la pintura
por Lilliana Ramos Collado
“La sabiduría es una manera de ver las cosas.”
—Marcel Proust, A la sombra de las muchachas en flor

- Myrna Báez, “Pensando en Proust” (2004).
“Lo que resuelve este cuadro es esta área en sombra detrás de las flores”, me susurra Myrna Báez mientras traza un círculo con su dedo sobre la traslúcida huella de la luz que se posa entre su autorretrato y el espejo en Pensando en Proust (2004). Una Myrna joven observa un pequeño jarrón repleto de flores, encendido con la luz que entra a chorros por la ventana lateral en una escena francamente vermeeriana. La luz rebota, a su vez, en las flores, cuyo cromatismo la contamina y la dirige a la pared. Dentro del triángulo que se forma entre la ventana, el florero y su sombra, se encuentra la futura artista puertorriqueña con la mano en la barbilla, pose de la melancolía inspirada que los psicólogos prefreudianos atribuían a los artistas y a los genios.
Este cuadro —una de 17 obras que compusieron la muestra de Báez, Pinturas 2001-2005, en la Universidad del Sagrado Corazón en 2005— se encontraba frente a otro autorretrato, El marco (2005), cuyo plano pictórico contiene la imagen centralizada rectangular de un papel que a su vez contiene la imagen centralizada rectangular de un recargado marco de madera dentro del cual, en un óvalo sutilmente sugerido, posa la pintora centralizada y de pie. Rodeada de los instrumentos emblemáticos de su métier y esgrimiendo un pincel, la pintora de 2005 mira hacia afuera con actitud severa. Acá, del lado de los espectadores, esa dura mirada tropezaba con el otro autorretrato, Pensando en Proust. Se cerraba así un sugerente circuito entre pasado y presente, entre materia y memoria, entre experiencia y arte. Nos encontrábamos ante un planteamiento metapictórico, decididamente deliberado y abismal, sobre la pintura de Myrna Báez. Continuar leyendo »




